Arquitecturas de madera que ordenan el paisaje
En laderas nevadas, las construcciones responden a la gravedad y al viento. Los kozolec, secaderos eslovenos, alinean el heno y también la memoria; los graneros elevados protegen grano y herramientas; las cabañas de pastores, compactas, guardan calor. Cada solución expresa una lectura fina del clima: cubiertas pronunciadas, aleros generosos, entramados que alivian peso y apoyos elevados que evitan humedad. Nada sobra cuando el invierno exige disciplina.